Y que se llegue
a estos extremos...
¡qué tristeza!.
Con todos nuestros defectos,
que no son pocos,
los españoles
hemos hecho alarde de valentía.
No es tiempo
de mudar de costumbres.
Con entereza y bravura
debiéramos de seguir defendiendo
lo justo,
lo bello y lo bueno.
Así lo hemos ido trasmitiendo
de generación en generación.
Hasta ahora,
hemos sido capaces
de amar y defender la verdad.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario