Si,
por ser tan diferentes,
un día dudé
que tras tu muerte
pudiera llegar
de tí a olvidarme,
no ha ocurrido.
No hay día
que no goce
de tu presencia.
El tiempo
va pasando,
mi amor hacia tí
intensificando
No se interponen,
en nuestro amor,
desavenencias de carácter.
Con la libertad,
que trajo tu partida,
te siento
más viva.
Te sueño
noche y día.
Juntas realizamos
un sinfín de quehaceres.
Tu preferencia
siempre fue el campo.
En la noche,
cuando todo se apaga,
cuando el silencio
aparece,
tú y yo recolectamos
manzanas y cerezas.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario