lunes, 13 de diciembre de 2021

A mi madre

 Si,

por ser tan diferentes,

un día dudé

que tras tu muerte

pudiera llegar

de tí a olvidarme,

no ha ocurrido.

No hay día

que no goce

de tu presencia.

El tiempo

va pasando,

mi amor hacia tí

intensificando 

No se interponen,

en nuestro amor,

desavenencias de carácter.

Con la libertad,

que trajo tu partida,

te siento

más viva.

Te sueño

noche y día.

Juntas realizamos

un sinfín de quehaceres.

Tu preferencia

siempre fue el campo.

En la noche,

cuando todo se apaga,

cuando el silencio

aparece,

tú y yo recolectamos

manzanas y cerezas.

Dorita.


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