De la ternura,
de la candidez,
de estos niños,
que la Tierra tuvo a bien
hoy regalarme,
solo lo excelso
puede tener cabida.
Lo mejor
es lo que espero.
Solo pido
qué de nuestros desastres
y cenizas
surja una luz pura,
inmaculada,
que haga posible
La Paz....
hasta en las cunetas.
Dorita.
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