Tras la pluma
mi sangre corrompida.
Sangre mala,
la mala sangre,
haciendo mil travesuras.
Toda ella embarró
el papel.
Como santo y seña.
Liberación de una sangre
que solo podía servir
para hacer sangre.
Como aquella tinta
había sido agotada,
cambié de tintero,
un día,
por uno de color
verde botella.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario