Las campanas
de las Iglesias
andan llenas de emoción,
de regocijo e ilusión.
Se encontraban tristes y apagadas,
llenas de desolación.
¿Como iban a creer
que aquel templo destruido,
en justo tres días
sería reconstruido?.
A la par con Tomás.
En un plis plas....
la tristeza dió paso al gozo.
Andan en volandas.
Jesús,el resucitado,las empuja.
Las baila.
No hay esfuerzo,no hay dolor,
solo gozo y perdón.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario