Exprimo
estos días.
Las niñas Moldavas
quieren desesperadamente aprender.
No existe ,para mí,
mayor placer.
Degustando ando
esta miel.
Jugo del limón
que alineará
en mi vejez los recuerdos.
Formará,sin duda,
parte del aroma
de ese vino maduro
que con placer beberé
en la caída de la tarde,
cuando el sol se ponga.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario