Y no por casualidad.
Se le caen lagrimones.
Cargados de frío y dolor.
Se los arranca
el Cristo que anda muriendo
en los jóvenes
caidos donde
nunca debieron caer.
Anda
en las procesiones llorando.
Pasando
de cantares y coplas.
Solo ,con sublime devoción,
escucha
a las Saetas
que a chorro
desde las ventanas se escapan.
Por esto
y por mucho más
el tiempo anda temblando.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario