¿Qué hubiera ganado
tirándolo todo
por la borda?.
Nada.
Del cielo caían
chuzos de punta.
Entre la tierra resquebrajada,
el infierno
se abría paso.
Mi sustancia gris
disolviéndose
en un mar de chapatote.
Tocó
aceptar.....
lo que parecía inaceptable.
El cielo se despejó.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario