No fue de repente.
Lentamente.
La no aceptación
por las dos partes
precipitó la grieta.
Tras ella...
el precipicio.
Lo siento.
Creeme que lo siento.
Error por mí parte.
Tal vez grave.
¡Qué poco pusiste de tu parte!.
Tu huida,
una banderilla.
Suplico tu perdón.
Por si esta misiva te llegara.
Dorita.
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