Al parecer
siempre lo fui.
Se aproxima la ceremonia
cincuenta años de dejar el colegio.
De un grupo reducido
recuerdo escrupulosamente todo.
Mejor...
casi todo.
De las demás la nada más absoluta.
Así he continuado
durante toda mi vida.
Cuando intento
salirme del patrón,
decepción tras decepcion.
Retorno
a mis dos clases de soledades.
Dorita.
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