El hombre
vagando
hacía el abismo
Tiempos de desencanto;
viviendo en vilo,
teniendo que presenciar
lo esperpéntico,
lo inaudito.
Que pudiera haber
pasado igual,
no se sabe;
lo que sí se sabe
es que la desidia,
la inconsciencia,
la incapacidad,
la avaricia o la pereza.
Es posible,
todas ellas juntas
están cayendo,
como una losa,
sobre la conciencia
de esta generación,
en la que vivo.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario