viernes, 3 de diciembre de 2021

Poesía

 Pacto de sangre

en mi infancia hicimos ;

fiel compañera,

por tí nunca violado .

Cuando,ya,

en nada creía

no te separaste

de mi lado.

La vida obtusa,

empinada,

se volvía,

tu hermosura

nunca me fue negada.

En la ciudad,

qué Felipe III

capital del reino nombrara,

saboree

tu aroma y compañía.

Las nieblas del Pisuerga,

mi mente adolescente

incendiaron;

recreando personajes

de ayer,

de hoy,

de siempre.

Aunque abandonarte quisiera,

a mi puerta asomas

rogando

que de tí

nunca me aparte .

Dorita.


 


No hay comentarios:

Publicar un comentario