Estás a mi lado.
Eres árbol.
Dándome
sombra y cobijo.
No tengo miedo de perderte.
Sé que me quieres,
no puedes alejarte.
Tus ramas corpulentas
dejan a la primavera
cargarlas de hojas y de flores.
Llenas de frutos,
en verano,
sacias mi sed descontrolada.
Me vistes de colores en otoño.
Todos los días,
modelitos nuevos.
Cuando la nieve cae en invierno,
me agarró a tu troco
compartiendo un solo aliento.
Dorita.
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