jueves, 23 de noviembre de 2023

Rucandio

 En lo más alto

la iglesia.

A ella

por la más pindia calle.

Llegó el otoño,

todo en soledad quedó.

Los frutales

de amigos cambiaron.

Los pinares y encinares

decidiendo

quienes y como 

harán sobres ellos los nidos.

Las campanas solo suenan

cuando los fuertes vientos

de invierno lo deciden.

Este pueblo de montaña

perdido

queda en brazos

de un desconocido destino.

Dorita.


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