domingo, 18 de enero de 2026

Escrito 388

 Y el marido se quedó aquí.

Después de muchos años vino él,

Manolito a buscarme a la academia.

Resulta que al parecer habían llegado 

al acuerdo que hasta la Universidad 

se quedaba con su madre en México 

pero que la carrera la hacía aquí.

La verdad es que se veía que había 

sido muy bien educado y además 

era guapísimo.

Me dijo que su madre le había dicho 

que me buscara y me diera 

una preciosa cruz de plata.

Me llamó la atención porque tenía 

los cuatro brazos iguales.

Hizo derecho aquí.

Ahora pensando sobre él,

no sé donde se encontrará.

Dorita.

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