martes, 20 de enero de 2026

Escrito 417

 Antes de meterme en profundidades

te voy a contar cosas sobre alguna 

personas muy peculiares.

Estoy pensando en la forofa de los gatos

que ya no vive en la urbanización 

pero que cuando vivía 

estaba en boca de todos.

Lo pasión por los gatos se queda corto.

Se gastaba más dinero en alimentar 

a gatos propios y abandonados 

que en su propia familia.

Los vigilaba desde la ventana y bajaba 

como un rayo si algún perro 

los acometía.

Yo calculo que llegó a controlar a más 

de treinta.

A los recién nacidos los subía al altillo.

A los atropellados los llevaba al veterinario

y después también al altillo.

Los vecinos al borde de un ataque de nervios.

No podían con los olores en la escalera.

Dorita.

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