Todo lo que te voy a contar
parece surrealista pero de eso nada,
lo viví.
Se empezó a decir por los bares
que marido me había sacado
de un puticlub.
Tuve suerte porque a uno de los camareros
le contó alguien que era mentira
y que conocía mi vida.
Que había comprado en nuestra tienda
y que era maestra y biologa.
Conocía toda mi historia y con eso
callaron.
Pero hasta entonces más de una noche
tuve que oírle sobre las doce de la noche
llamándome puta.
Así que a mí no se me ha vuelto a ocurrir
ayudar a nadie que dice o es maltratada.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario