Llegó
la insolencia de ese hombre
a romper la armonía
en la que sentía como mía.
Frágil e inestable
debía encontrarse
cuando viví por algo externo
interrumpida.
Si fuese una roca
granítica, basáltica
o de cualquier otra especie
nada hubiera logrado
alterarme.
Más¿ y si fuera de paja?...
o de cualquier otro material
que ante la intemperie
se degrada.
Todo ello me ha servido
para sentirme necesitada de todo
y de todos.
De nada presumir porque soy eso
Nada.
Dorita.
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