Dos años después del accidente
mi padre sufrió un ictus cerebral.
Estaba mi hermano presente cuando
le ocurrió.
En esta ocasión fue a mí hermano
a quien mí madre culpabilizó.
¡Pobre Jesús!.
Mi madre era buena,tal vez muy buena...
pero ella nunca,nunca se equivocaba.
Todos los demás sí.
Tal vez tuvo algo que ver el accidente sufrido dos años antes.
No sé,es difícil de saber.
Mi madre se entregó en cuerpo y alma a él.
Lo cierto es que se recuperó y quedó
prácticamente como antes.
Dorita.
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