Cuando pienso eni vida
no puedo por menos que quedarme asombrada.
Mis grandes sufrimientos,
pero desde la infancia,
no han sido por situaciones reales
sino fruto de historias imaginarias
con las que me he martirizado
y he llegado a sufrir hasta el limite
de lo que podía resistir.
Y si no hubiera sido por las personas
encontradas que me han ayudado
probablemente no estaría aquí.
Todo lo contrario con lo real.
Nunca he sentido miedo ni por amenazas,
ni por nada.
He sido capaz de resolver y salir adelante
en situaciones muy difíciles.
Mis enemigos destructores
han sido frutos de mi imaginación.
Y por alguna razón masoquista
e incontrolable en aquellos momentos
me aferraba a ellos.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario