A los árboles
del cole,
les encantan
los colores.
Mandan
a los pajarillos,
contárselo
a los chiquillos.
Cuando terminó
el recreo,
se lanzaron
a las ceras
y a decorar
el pasillo.
La seño
quedó en el patio,
recogiendo
papelillos.
Corrió
escaleras arriba,
a corregir
los deberes.
Al mirar
los garabatos,
puso ojos
como platos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario