Esta mañana,
paseando,
fui sorprendida
por un desbordante
parloteo
y canto
de pájaros.
Eran muchos
y acudían más,
de todas las direcciones.
Enseguida observé,
unos caballos comiendo
pan duro.
Desde lejos,
se podía escuchar
el jolgorio
y la algarabía,
como respuesta
a aquel improvisado festín.
No hay comentarios:
Publicar un comentario