viernes, 13 de enero de 2017




El viento,

tras silbidos

penetrantes

que se unen en mi mente

al recuerdo de

" Cumbres borrascosas",

se calma

solito.



Pasados unos instantes,

arrecia,

no solo con su fúnebre

música,

sino también

estampando

enormes gotas

contra mi ventana.




No hay comentarios:

Publicar un comentario