lunes, 13 de febrero de 2017




Cuando....

a tu mente llega

la tristeza

del  alma.


La angustia

de no ser comprendido.


Separación forzada,

por terceros,

de personas

con las que te sientes

como anillo

en dedo.


No queda

otro remedio

que la calma.


Cortar un limón

en dos pedazos.

Estrujar con fuerza

una mitad

y gota a gota,

verter su zumo.......

hasta ver la herida

bien cicatrizada.


Y vivir

y seguir viviendo......

que la fuerza

no viene

de lo externo.

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