Los espinos,
abandonando
los incipientes trigales,
entremezclados
con los robles
y las encinas,
parecían estar nevados.
Pero no,,,,,,,,
la poca nieve que cayó,
se evapora....
a tal velocidad,
que sobre los macizos
solo quedan...
aislados reductos blancos.......
testificando el lugar,
donde hasta ahora.....
la nieve, jamás desaparece.
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