Yo misma
sin saberlo,
-nadie me advirtió
de su existencia-
me adentré
en ese remolino
que te engulle,
llevándote
a profundidades
insondables.
No fui consciente....
de que aquella aventura
pudiera
no tener retorno.
En esa oscuridad,
dolorosa soledad,
contemplé,
con absoluta claridad,
toda mi existencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario