Me roban
las palabras.
Me roban
el lenguaje.
Mi corazón ,
dolido,
busca clemencia.
Suplica
piedad.
Después
del sufrimiento,
me encuentro
cara a cara
con el verdadero rostro,
el rostro
de mí misma.
Ahí está el espejo,
mostrándome la imagen.
Quitándo
la maleza,
abriéndome
el sendero.
El más vivo
lenguaje,
lenguaje
de la imagen.
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