Tu magestuosidad
no es comparable
con la de ningún monarca.
Tu entrega generosa
supera
la de cuantos dicen
vivir
para "los demás".
Tus ojos, ......
de perfecta esmeralda,
penetran
los recónditos mundos,
aún desconocidos
para mí.
Tu sonrisa,
directa y cantarina,
desgrana
gracia y elegancia.
La vida
me agasaja
con el mejor de los regalos......
tu amistad.
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