Sola en mi barco velero
la tempestad me alcanzó.
Flaquearonme las fuerzas,
los remos dijeron no.
Mi sino tan inminente
cuál mosca en café hirviente.
La noche dió paso...al día.
La galerna...se calmó.
Mi barquito velero
a buen puerto arribó.
Dorita.
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