Sí, sí....
hay pueblos mucho más bellos.
Infinitos lugares...
con extraordinaria vegetación.
Ya lo sé....
Resulta que nací
en ese pueblo
medio destartalado.
Allí es donde quiero
volver...
y dormir
y comer de tiempo en tiempo.
Conozco cada rincón.
Hasta el sabor
de sus piedras.
Donde viven
mis preferidas orquídeas silvestres;
las que cogía de niña.
Sé....
donde huele a espliego.
El sabor de las moras
del viejo moral......
no se encuentra
en ningún otro lugar.
Las cerezas de la "entrena"....
se dejaron ,hace cincuenta años,
de cultivar......
Yo conozco donde habitan
algunos obstinados.
Crecieron tanto....
Los dueños les perdonaron
su sentencia de muerte.
Y allí está...
el guindo garrafal...
de la Catalina.
En Rucandio....
mi corazón descansa.
Dorita.
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