Dejar el ejido
para los elegidos.
Donde lleven su ganado
a pastar.
Que se derrame, para ellos,
leche y miel.
Al llegar la tarde,
sus cuerpos rendidos
por el agotamiento,
encontrarán
refugio bajo las estrellas.
Cuyo trabajo será....
velarlos hasta el amanecer.
Dorita.
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