No por los malentendidos
que impidieron
lo que pudo haber sido.
Ni por el día
que no cesa de llorar.
Ni por esta monotonía
que repica en los cristales
apagando ....
mi deseo de salir.
De escurrirme entre el agua.
De dejarme empapar.
De olvidar,
de empezar;
cómo lo hacen las flores.
Después de la agonía
sobre una tierra seca y resquebrajada,
cae el aguacero.
Ellas renacen,florecen.
¿Porque yo no?.
Dorita.
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