Los dos lo saben.
Supieron el uno del otro.
Se reconocieron.
La sabiduría infinita
se abrió
de par en par.
Hubo decisión,
serenidad y valentía.
Faltó madurez.
Faltó paciencia.
Paciencia bien entendida.
La deshora no implica
la no existencia
de una HORA.
A vida continúa,
tiene la última palabra.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario