El verde, como el oro,
anda latente.
En el vientre de la madera.
Por corteza protegido.
Al oro,dentro de la roca,
llega quien con intuición,
con mimo...
allí se adentra.
El verde no necesita al hombre
para realizar su travesía.
Tras larga espera,
dolores de parto,
la tierra besa;
la reverdece....
haciendo saltar de gozo
a lo creado.
¿Cuando perdió el hombre
la devoción,
el agradecimiento
por tan gran tesoro regalado?.
Oro verde.
Diamante inmaculado.
Dorita.
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