La Naturaleza,
solita,
sabe bien
lo que hace.
No nos necesita
para crear
lobos y corderos.
La bondadosa mano
de San Francisco
ya pacificó
al hermano lobo.
Respetó
al hombre,
al resto de animales,
tuvo alimentos que comer.
Aquel pacto
no se volverá a romper
si el hombre comprende
que el lobo
es un hermano.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario