Sentarse
en una mesa,
al aire libre,
rodeada de personas
olvidando tus historias.
Escuchando
a quien se expone
contando
cualquier cosa,
banalidades,
menudencias,
con toques de humor,
con elegancia.
Empezando el día
con una sonrisa,
calentando un poco
nuestras almas,
al amparo de taza de café.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario