Con el correr
de los años
ya no lo hacemos
a trotes y galopes.
La calma,
el sosiego,
cayeron
como un mazo.
Los años corren
al mismo ritmo
que van cesando los impulsos.
En el horizonte,
la Paz se vislumbra.
No por ello
dejamos de buscar
anhelando siempre
lo inalcanzable.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario