No quiero apartarme
de la gente.
Quiero
respirar con ellos,
vibrar con ellos,
disentir de ellos,
admirarles,
callar aburrida
cuando pienso
que dicen tonterías.
Pero eso sí,
que no nos falte
la taza de café,
cada día,
con los de siempre
o con otros.
Todos son admitidos,
al amparo del grupo,
para compartir la Vida.
Dorita.
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