viernes, 11 de febrero de 2022

La llamada del mar

 Entró

en la cama

a morir.

No haría nada

hasta llegar

a su fin.

La ventana

abierta.

La lluvia

y el viento entrando.

Los días

pasando.

Evitando

un pequeño malestar

decidió

su cuerpo menear.

Levantando

la mirada

la yedra

sobre el cristal

no paraba de bailar.

Las nubes

se fueron yendo.

El Sol

empezó a brillar.

Sobre la encina

los pájaros

comenzaron a cantar.

Desde el suelo

el petronor

ascendía hasta el lugar.

Un poco más alejado

un rosal de rojas rosas

no dejaba de brillar.

Allá

en la lejanía

un velero

sobre el mar.

Sintió

su corazón latir,

su cuerpo comenzó

a vibrar.

Se vistió

como mejor pudo

y se marchó

a navegar.

Me cuentan

que por ahí anda

enamorado del Mar.

Dorita.





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