Hubo un tiempo
en el que la imaginación
de tal forma
se fue engolfando
que quiso,
de por libre,
tomar las riendas
de esta vida mía.
Tiempos de furia
y de tormentos.
Implacable
y riguroso invierno ;
poco a poco
la nieve derritiendo
dió paso,
casi sin notarlo,
a este otro estado.
Adherida a la Naturaleza,
bebo la belleza de las flores,
de los árboles
respiro
sus sabores,
de las mariposas
su efímera grandeza.
Así,
aquel tiempo de hastío
en gozo de vivir
se ha transformado.
Dorita.
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