Pasó
el río amarillo.
El viento se llevó
deshilachadas hojas
que habitando mi cuerpo
lejos
de darme abrigo
iban poco a poco
acabando conmigo.
Solos nuestros cuerpos .
El uno junto al otro.
"Ligeros de equipaje".
Sentados en un banco.
Con el futuro incierto.
Viendo pasar la vida.
Tú,
con un resabido gesto,
te acercas y me agarras
mirándome a unos ojos
que son
tus propios ojos.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario