Había sido muy mala comedora
desde la infancia.
Resulta que sus padres no pudieron
hacerse cargo de ella y se la dieron
a dos tías y un tío que no estaban
casados y vivían los tres juntos.
No había forma de hacerla comer.
La solución...
hicieron un boquete en la habitación que
tenían en el piso de arriba
que caía justo encima de la cocina
y desde allí si tío se dedicaba
a hacer tonterías y juegos
para distraerla y así las otras dos
mujeres le iban introduciendo
las cucharadas de comida en la boca.
Dorita.
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