Mi amiga del Opus estaba escandalizada
de que este hombre
me siguiera la corriente.
Un día me dijo que se estaba poniendo
cilicios por mí.
Me lo dijo un día mientras estaba
ayudándola con las matemáticas.
La primera vez que me había tocado
con alguien que usaba estos instrumentos.
No me gustó nada.
Al final acabé con esta historia.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario