Pero yo...erre que erre.
Mis padres al borde de un ataque
de nervios.
Mi padre decía:
"Prefiero una hija embarazada
que loca".
Mi madre:
"La conozco perfectamente,
si dice que no ha hecho nada,
no ha hecho nada porque ni miente
ni sabe mentir.
Mi tristeza era infinita.
Había en la Escuela un Psicólogo
de altura.
Uno de esos que marcan época.
Tuve la infinita suerte de ser su alumna
todos años.
En aquel entonces se estudiaba
muchas psicológica en Magisterio.
Me ha servido mucho
en la enseñanza y fuera de la enseñanza.
Me llamó por teléfono y me citó
para que hablara con él.
Muy profesional.
Decía exactamente lo que yo necesitaba.
Terminó:
"¿Este perchero te puede embarazar?...
No,¿ verdad?.
Pues confía en mi .Si él no te puede
embarazar,tu no estás embarazada.
Me ayudó muchísimo.
Al poco volví a las andadas.
Dorita.
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