Hicieron muy buenas migas
mi madre y mi amiga.
Resulta que tenía dos hijos.
El más pequeño con mucho carácter
como ella y la mayor con problemas.
Tenía los pies planos y estaba llena de
miedos.
Incapaz de relacionarse con normalidad
con las personas.
Al parecer estando embarazada mi amiga
visitó el museo del Holocausto
que o en Strasburgo o cerca de allí.
Quedó tan impresionada
que quedó tocada y los médicos
achacaron los problemas de la niña
con lo que ella sintió al estar en ese lugar.
El caso es que mi madre que conocía
todo tipo de situaciones le dió consejos
para el trato con su hija.
Hasta día de hoy mantengo contacto
con ella y me dice que los consejos
que mi madre le dió fueron de oro
para ella.
Dorita.
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