Mi familia me envió a él para que decidiera si estaba o no enferma.
Me hizo las pruebas que consideró
oportunas y como no podía ser de otra manera concluyó que estaba sana.
Dijo:
"Tu no estás mala.En absoluto.
Tú lo que si que estás es muy buena".
Me pareció una grosería.
Pero claro poco me servía lo que él
dijese porque yo seguía sosteniendo
lo que daba la gana .
Lo peor de este médico es que fue
diciendo entre los conocidos:
"Está sana pero cualquiera sabe
lo que habrá hecho por Strasburgo".
Pues nada raro en absoluto señor
doctor.Llevé una vida de lo ordenada y bonita.
Como me justificaba a mí misma
el que estaba enferma...pues eso
que había comido de platos comunitarios
durante el Ramadán de aquel año.
Dorita.
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