Ahora ya desde la edad madura
intentó entender
la reacción de rechazo que se generó
en mi interior hacia mi madre.
Todo brotaba,estoy prácticamente
segura,del subconsciente.
Conscientemente yo he adorado
siempre a mí madre.
Pero esa si forma autoritaria de actuar
respecto a mí destino, aún pensando
que no se confundió, era imposible de entender para una niña.
La abrupta separación de mi padre
que era la persona a la que más quería.
Siempre de buen humor,
viendo la parte bella de la vida.
Expresaba con una dulzura infinita
en su mirada que la naturaleza era
generosa.Que la tierra dándola muy poco
regalaba toda clase de frutas y verduras.
El arrebato de mi Rucandio del que jamás
se me dejaba disfrutar a mí gusto.
No tan siquiera en verano.
Era un lugar de trabajo y físicamente
incluso con más intensidad que en la tienda de Medina.
Esa entrega desaforada al trabajo.
Todos los intentos por parte de mi padre de irnos toda la familia a disfrutar del mar
caía en saco roto.
Ya se encargaba ella de buscar trabajos que lo evitaran.
Dorita.
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