Empecé a encontrar discordancias
entre lo trasmitido verbalmente
y la forma tan interesada de actuar de
esta mujer.
Al menos así lo veía yo.
La respuesta por parte de mi amiga:
"Los intelectuales lo tenéis más
complicado para llegar a la verdad".
Es posible que tuviera razón.
Yo me quedé con lo importante.
Con lo que valía.
Pero la Mexicana había logrado
que mi amiga no volviera a comulgar.
Yo tengo un arraigo cultural y vivencial
muy importante dentro de la Iglesia
Católica y por supuesto no renuncié
a él.
La mexicana lo intentaba no conmigo
sino con todas las amigas de mi amiga.
Sigo siendo amiga de mi amiga.
Pronto comeré con ella.
Me ha prometido hacerme una deliciosa
paella.
Eso no quita de que fuera evolucionando
también dentro del Cristianismo.
Conocí a Moratiel y a otra serie de personas
que estaban muy cercanas de todo lo que
mi amiga me decía.
Empecé a acudir anualmente a retiros
de Silencio.
Extraordinarios.
Uno de ellos en Loyola.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario