Pero no es de ella de quien quiero
hablar porque está muerta.
Sino de otra persona.
Fue una tía mía quien me dijo
que no me fuera de Baza sin conocer
al Santón.
Era difícil porque atendía a muchísimas
personas.
Tuve la suerte de que fue a clase
con la hija de una prima y al final
le conocí.
La experiencia más conmovedora
la tuvo esta tía.
Resultó que le habían operado
de cáncer de colón.
Se acercó a él porque así lo quería
su familia pero ella le puso a prueba
y le contó sobre una enfermedad que
no había tenido y le dijo que sí podía
ayudarle.
Le dijo con contundencia:
"¿Porque mientes? ...y empezó a hablar sobre el cirujano que le había operado,su aspecto físico.Donde había sido la intervención y la clase de dolencia que sufría.
Ella se echó a llorar.
El muchacho porque cuando le conocí
era un muchacho le explicó que no se preocupara porque la operación había
sido un éxito y que no corría riesgo su vida.
Eso sí debía llevar una alimentación sana y prácticar deporte.
Dorita.
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