martes, 13 de enero de 2026

Escrito 325

 En aquellos entonces se ganaba 

bastante bien y también 

se gastaba si era necesario.

Los Burgaleses como el resto de españoles 

somos generosos...

por esta razón nos atrevimos los que 

pintábamos en la familia a pedirle

a un galerista del centro de Burgos 

a que nos dejará su Sala de exposiciones 

para intentar vender cuadros 

y enviarlo a las Islas de Kiniabalanga 

y otras dos.

Estas están tal vez entre las más pobres

del planeta.

Hubo suerte y logramos juntar una cantidad 

no despreciable de dinero.

Pasado un año volvimos a repetir 

la operación en Logroño pero no resultó.

Dorita.

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